No sin mi móvil: males de las nuevas tecnologías

Puedes encontrar el artículo original en Womenalia

no-sin-mi-movilSegún hemos conocido hoy, ya hay casi tantos smartphones como ordenadores. De hecho, es probable estés leyendo este post desde tu móvil o tablet. ¿Has comprobado tu postura? Deberías. Porque el uso de estas tecnologías tienen repercusiones en tu salud. Chatear, enviar correos y actualizar tus redes desde tu smartphone pueden hacer que tu pulgar se resienta – debido a las pequeñas dimensiones de su teclado – y hacer que tus cervicales y hombros sufran, ya que te obliga a mantener una postura forzada (cuello inclinado hacia abajo y la parte superior de la espalda curvada) al no estar su pantalla a la altura de tus ojos. Una buena manera de prevenirlo es apoyar el dispositivo en la mesa al teclear, para lo cual la tablet te resultará menos incómoda que el móvil.

Habrás notado también que tus ojos se resecan mucho los días que haces un uso continuado de tu smartphone; esto puede dañarlos generando estrés visual e incluso vista cansada y miopía. El mejor consejo para evitarlo es intentar mantener la pantalla al menos a 50 cm. de distancia y aplicarte colirio cuando notes tus ojos secos.

Si, además de usar móvil y tablet frecuentemente, trabajas frente a un ordenador la mayor parte de la jornada, tus muñecas y tus manos pueden resentirse a causa de la mala postura de la muñeca al usar el ratón. Esto puede derivar en el síndrome del túnel carpiano o el codo de tenista. La mejor manera de evitar dolores musculares y contracturas no deseadas es obligarnos a mantener una correcta posición: la espalda pegada a la silla, las muñecas apoyadas en la mesa y los codos en ángulo recto.

Y, al llegar la noche, ¿te cuesta dormir? También puede deberse a las nuevas tecnologías. Cualquier dispositivo electrónico dificulta la conciliación del sueño, tanto por la luz que emiten como por el consumo de tiempo que conlleva su uso. Unas medidas de higiene del sueño son la mejor prevención del insomnio: no hay nada mejor que no tener televisión en el dormitorio, dejar los móviles en el salón, y usar la cama sólo para dormir (y tener sexo).

Finalmente, recuerda que las nuevas tecnologías son herramientas útiles y, a veces, imprescindibles, pero no pueden convertirse en un problema de salud. Cuando notes angustia al dejarte el smartphone en casa o tengas miedo a no estar conectado – nomofobia -, apaga el móvil y sal a la calle: la realidad debe primar al mundo virtual.

 

 

Sobre la autora:

lau profileLaura Muñoz, Healthcare Community Manager

Vive en Madrid

Puedes seguirla en LinkedInTwitter y en su web lauramunoz.me

Laura es especialista en desarrollo profesional en redes sociales y profesora de Comunicación Online en masters y cursos de posgrado. Con formación en psicología, e-learning, comunicación y diseño, actualmente compagina su trabajo de Community Manager especializada en salud con la gestión de comunicación digital de profesionales de alto nivel y PYMEs.